Hay algo que casi todos los negocios descubren tarde: el problema no es el espacio, es cuándo lo necesitas.
Porque no es lo mismo un mes tranquilo que una temporada fuerte, como Black Friday, rebajas o una promoción puntual. Tampoco es lo mismo tener 20 pedidos al día que de repente pasar a 200.. Y claro, el almacén no siempre acompaña.
Ahí es donde empiezan los parches: cajas en la oficina, stock mal organizado, o pagar por metros que realmente no estás usando.