¿Te has mudado y ahora vives en un piso que no llega ni a 40m²? Ha pasado el tiempo desde que empezaste a vivir en este y hay una caja sin abrir en el pasillo, la bicicleta bloquea la entrada, el armario cierra con esfuerzo y tienes la sensación de que el piso se ha encogido desde que llegaste. ¿La realidad? Es que has metido más objetos de los que caben en tu nueva casa.
Vivir bien en un piso pequeño no depende de los metros, depende de tener criterio, organización y orden sobre lo que debes guardar en él y lo que no. Y eso, aunque no lo parezca, es una habilidad que se aprende.
El piso pequeño no es el problema; lo que guardas sí
Vivir en un piso pequeño es algo habitual, pero también es habitual que en estos espacios tan pequeños se guarden muchas cosas. ¿Resultado? Poco espacio para almacenar y poco espacio para llevar una vida diaria tranquila y con “paz mental”.
Aquí es donde encontramos la diferencia entre vivir con el caos de tener muebles y objetos personales amontonados por toda la vivienda y aprovechar el espacio de un piso pequeño.
El secreto no se esconde en guardarlo todo en una chistera (como por arte de magia), es la organización, el orden y el criterio, tal como decíamos antes.
Las 3 decisiones que cambian todo
Para tener una buena organización y no renunciar a todos tus objetos y muebles personales, es importante saber decidir, qué se queda contigo en tu día a día y qué es aquello que puedes prescindir en tu rutina, pero quieres seguir guardando.
Te damos un pequeño avance, uno de estos puntos es organizar tus cosas en espacios “extra” a tu vivienda como trasteros o almacenes para aprovechar al máximo un piso pequeño sin renunciar a tus pertenencias.
Lo que entra en el piso: solo lo de hoy
Sin más rodeos, primero de todo debes hacerte la pregunta del millón, ¿qué es lo que necesitas?
Llega el momento de decidir qué es lo que debe estar dentro de tu casa. Estos son algunos ejemplos:
- La ropa de la temporada que estás usando.
- Los libros que estás leyendo u objetos de tu hobby favorito
- Los muebles, electrodomésticos y enseres (vajilla, ropa de cama y aseo, etc) necesarios para tu vida diaria.
Si en los últimos 90 días no se ha usado algún objeto de la casa, tiene muchas papeletas de no estar ganando su sitio y por eso merece estar guardado en un espacio en el que no te va a estar estorbando constantemente.
Lo que sale del piso, pero no se tira
Este es el punto más controvertido, ¿que es lo que no puede estar en un piso pequeño y debe estar almacenado en otro lugar?
Ahora es cuándo toca decidir y no tener todas las pertenencias y muebles acumulados en un rincón de la vivienda. Pero siempre teniendo claro que no se tiran, simplemente no conviven en el mismo espacio que tú.
Así pues, lo que sale es:
- La ropa de otras temporadas que no se esté utilizando, es decir, si estamos en junio, los jerséis, los abrigos y las botas no tienen cabida en el armario hasta que llegue su momento.
- Los equipos u objetos que se usan en unas temporadas y en otras no: la tabla de paddle, los esquís, la bicicleta que solo usas en verano no tienen lugar si no las vas a usar.
- Los libros que ya leíste y que en un futuro (poco cercano) quieres volver a releer.
- Objetos y coleccionables de otros hobbies que tengas pero que actualmente no les estás dedicando el tiempo que se merecen.
- La decoración de Navidad ocupa mucho espacio y por eso hay que encontrarle su lugar para que descanse hasta que se vuelva a usar.
Lo que nunca entra (y punto)
Aquí nos referimos a aquello que no debe estar guardado en un piso pequeño, y tampoco tenerlo “por si acaso”.
Un ejemplo puede ser ese mueble que te regalaron y no te convence pero no quieres tirar, pero en realidad, sí que debes deshacerte de él.
La cajas de esa mudanza que no se han abierto (ni tampoco hay intención de abrirlas) son otro de los ejemplos claros Éstas tienen todas las papeletas para guardarse en un trastero o espacio extra para que no te incomoden en tu vida diaria.
En otras palabras, si no tiene un sitio claro dentro del piso pequeño, no entra. Esa es la regla.
Espacios que no sabías que tenías
Si en tus planes no está renunciar a tus objetos y tampoco quieres llevarlos fuera de tu hogar, también existen ciertos espacios “secretos” en una vivienda que habitualmente están desaprovechados y son una gran oportunidad para guardar tus cosas.
Una vivienda pequeña, quizá de menos de 40 metros cuadrados, puede parecer que no cabe nada en ella, pero sin ir más lejos, existen espacios que puedes utilizar para optimizar el espacio de una casa pequeña.
- Bajo la cama. Con cajas bajas de almacenaje con tapa y ruedas, puedes guardar ropa de temporada, ropa de cama extra o zapatos sin que se vea nada. Es el espacio más infrautilizado de la mayoría de pisos.
- Detrás de las puertas. Un organizador de puerta con bolsillos o una barra de perchas verticales convierte el espacio muerto detrás de una puerta en almacenaje real para ropa, accesorios o productos de baño.
- Las paredes. Las estanterías horizontales a media altura son una trampa. Lo que quieres son estanterías verticales, de suelo a techo, que aprovechan la dimensión que más tienes disponible. El espacio aéreo de un piso pequeño es el más desaprovechado.
Muebles que realmente optimizan (sin ocupar más)
No todos los muebles "multifunción" son iguales. Algunos son muebles normales con un cajón extra. Estos sí funcionan:
- Sofá cama funcional (si tienes visitas ocasionales). No el sofá cama que pesa 200 kg y ocupa lo mismo que un sofá normal más una cama: uno moderno, compacto, que de verdad se despliega en menos de un minuto. Elimina la necesidad de tener habitación de invitados.
- Estanterías verticales, no horizontales. Una estantería de 200 cm de alto y 80 de ancho almacena el doble que una de 80 cm de alto y 200 de ancho, y ocupa menos superficie útil.
- Mesa plegable o extensible. Si no tienes visitas a diario, una mesa que trabaja a 60 cm de diámetro y se extiende a 120 cm cuando hace falta te devuelve metros cuadrados de salón cada día.
Ropa de temporada: el gran desperdiciador de espacio
Parece obvio que si estamos en verano usamos ropa de verano y viceversa para cada una de las estaciones del año, pero lo que no nos damos cuenta es que, de manera involuntaria, la almacenamos toda en un mismo lugar, incluso aunque no le demos uso en todas las temporadas y estaciones del año.
- Si estamos en verano, los abrigos, los jerséis de lana, las botas de agua y el plumífero están ocupando entre el 40% y el 60% de tu armario. Están ahí, protegidos, sin hacer nada. Hasta octubre.
- Si estamos en invierno, pasa lo mismo con la ropa de verano.
A lo que nos referimos es que en cualquier momento del año, la mitad de tu armario está ocupada por ropa que no vas a usar en los próximos cuatro meses.
¿Solución? Guardar la ropa de temporada fuera del piso de mayo a octubre (o de noviembre a abril, según el ciclo) te devuelve ese espacio. Y sin tirar nada ni renunciar a nada.
Equipos que usas dos veces al año
Ya hemos dicho que otro de los ejemplos que ocupan espacio son aquellos equipos estacionales: las tablas de surf, las bicicletas o incluso los inflables que se usan en verano. También las raquetas de tenis, el set para esquiar e infinidad de equipos que solamente se usan una o dos veces al año.
Cierto que este tipo de objetos, pueden ser cosas que quieres tener, que también les das (poco) uso y que no quieres deshacerte de ellas. Pero… Ocupan sitio, y para un piso pequeño es algo que puede generar mucho ruido visual y caos organizativo, por eso es mejor ahorrar ese espacio tan necesario en el día a día.
Por eso, la solución no es tirarlos, sino es encontrarles ese espacio para guardarlos y que puedas ir a buscarlos cuándo los vayas a usar sin que estén acumulando polvo en la esquina de tu piso.
Entonces, ¿cuál es el secreto? Tener menos en tu piso, para vivir mejor
Tener menos objetos y muebles en un espacio reducido favorece al espacio visual, haciendo que un pequeño piso (o casa) parezca más grande. Este truco óptico no es nada nuevo, pero sí que permite tener ese equilibrio y coherencia en una vivienda pequeña.
Y es que además de encontrar una vivienda sin ruido visual, también encuentras un lugar en el que tener que limpiar menos y tampoco tener que estar rebuscando entre objetos pasivos para encontrar algo.
A lo que queremos llegar es, que un piso ordenado no es un piso vacío, es un piso donde sólo están las cosas que tienen sentido y que deben estar.
Es por eso que saber dónde guardar tus cosas, ya sea por una mudanza, porque tu piso es extremadamente pequeño o simplemente porque tienes muchos objetos personales pero que no usas en tu día a día, es muy importante, tanto que encontrar un trastero con acceso desde las 6h hasta las 24h, directo con tu coche hasta la puerta y sin permanencia mínima, es vital, y en Trastering lo hacemos real.
- Madrid: Fuenlabrada-Getafe, Móstoles-Alcorcón y Vicálvaro-Madrid.
- Barcelona: Cornellà-Hospitalet, Gavà-Castelldefels, La Llagosta-Mollet del Vallès, Mataró-Maresme, Vilanova-Sant Pere de Ribes.