Si estás haciendo una mudanza, ordenando tu casa o simplemente te estás quedando sin estanterías, llega un momento en el que toca tomar una decisión:
¿qué hago con todos estos libros?
Deshacerse de ellos no suele ser una opción. Y dejarlos mal apilados en cualquier rincón, tampoco. Los libros ocupan espacio, pero también tienen valor historias, recuerdos, conocimiento. Guardarlos bien es una forma de cuidarlos, y de cuidarte también.