No todo el mundo necesita lo mismo para trabajar. Hay quien prefiere moverse ligero, sin ataduras, y quien necesita estabilidad y control sobre su espacio. Si eres autónomo o llevas un negocio pequeño, probablemente te has planteado si te conviene más alquilar una oficina o instalarte en un coworking. Y, en medio de todo esto, aparece una tercera pieza clave: cómo organizar lo que no usas a diario, pero necesitas tener a mano.
Vamos por partes.