Cuando se toma la decisión de hacer reformas en una casa, se convierte (inevitablemente) en una situación incómoda. Si que es cierto que mejora la funcionalidad, moderniza el hogar y permite ganar confort en el día a día. Sin embargo, cuando la obra se está realizando, sobre todo mientras se continúa viviendo en la vivienda, la convivencia con el polvo, las herramientas y la acumulación de muebles y pertenencias personales por en medio suele complicar la rutina.
Planificar qué hacer con tus “cosas” antes de que comiencen las reformas, es la forma más práctica de proteger el mobiliario, facilitar el trabajo de los operarios y reducir la tensión que suele acompañar a estos procesos.
Antes de la reforma, ¿por dónde empezamos?
Cuando te embarcas en el proyecto de una reforma en casa, no se limita a ponerse manos a la obra y comenzar a derribar tabiques o cambiar el cableado, sino que es imprescindible la preparación previa. Antes de mover un solo mueble, conviene realizar una revisión de todo lo que se acumula en las estancias que se van a reformar.
El primer paso consiste en clasificar las pertenencias en tres grupos claros:
- Objetos de uso diario: elementos imprescindibles para la vida cotidiana que deben permanecer a mano en una zona limpia de la vivienda.
- Enseres no necesarios: mobiliario y electrodomésticos que no se les dará uso durante la reforma en casa, ropa de otra temporada y elementos decorativos que tampoco se van a utilizar mientras duren los trabajos.
- Cosas de las que prescindir: artículos deteriorados o en desuso que es preferible donar, reciclar o desechar para no volver a guardarlos al terminar la remodelación.
A esta fase previa, la podemos llamar fase de selección. Esta cobra aún mayor relevancia si se trata de una casa antigua, donde es habitual acumular volúmenes importantes de objetos personales a lo largo de los años, o bien de una casa o piso pequeño en el que disponer de cada metro cuadrado resulta decisivo para la movilidad diaria.
¿Qué errores se cometen durante la reforma de una casa?
Intentar resolver la falta de espacio improvisando sobre la marcha, desplazando cada mueble o cada caja de objetos a un lugar dónde no estorbe suele derivar en situaciones de incomodidad y posibles daños en las pertenencias personales. Durante el proceso, existen ciertos descuidos a los que hay que anticiparse:
- Amontonar pertenencias en estancias no afectadas: trasladar sofás, mesas y cajas a pasillos, dormitorios libres o salones satura la vivienda y expone los textiles y electrodomésticos a la entrada inevitable de polvo de yeso y humedad.
- Falta de protección adecuada: no cubrir los muebles con fundas plásticas ni embalar correctamente los objetos frágiles provoca roces y deterioros durante el tránsito de los operarios.
- Mezclar categorías de objetos: guardar cajas sin etiquetar dificulta la búsqueda de cualquier utensilio básico que se necesite localizar de urgencia durante las obras.
- Restringir el paso a los profesionales: ocupar las áreas de acceso con bultos dificulta la entrada de materiales y el manejo de maquinaria, ralentizando los tiempos de ejecución previstos.
Opciones para poder almacenar tus pertenencias
Sin embargo, para poder evitar estos errores, liberar la zona de trabajo y mantener el hogar habitable, existen distintas alternativas en función de la cantidad de cajas y objetos y muebles que pueda tener una vivienda en obras.
Casa de conocidos, amigos y familiares
Recurrir temporalmente al garaje, trastero o habitación libre de un familiar o amigo puede ser un recurso puntual si solo se requiere guardar un par de cajas o bultos pequeños. No obstante, cuando se trata de muebles voluminosos, esta opción genera compromisos e incomodidades, resta espacio a quien presta el lugar y complica el acceso a las propias pertenencias en caso de necesitar algo de forma imprevista.
Centros de almacenamiento
Las instalaciones ajenas a la propia vivienda que está en obras para guardar tus pertenencias son la alternativa más adecuada para vaciar por completo las zonas que se están reformando, y sin ser un obstáculo. Por eso, trasladar el mobiliario a un trastero independiente garantiza que los enseres queden protegidos frente al polvo, los golpes accidentales o la pintura.
Esta solución permite desvincular el ritmo de la obra de la vida doméstica pues la vivienda queda despejada para que los profesionales trabajen con mayor rapidez, mientras los objetos personales permanecen en un entorno limpio, seguro y accesible únicamente para su propietario durante el tiempo que sea necesario.
Pero, ¿cómo guardar tus pertenencias?
Llegados a este punto, sabemos cuál es la fase previa a las reformas en casa, cuáles son los errores y sobre todo cuáles son las alternativas para guardar los objetos y muebles, le toca el turno a saber cómo guardar las pertenencias.
Guardar tus cosas en cajas, de forma organizada, ya sea por estancias o por nivel de utilidad, facilita tanto el transporte de las mismas al punto de guardado como su posterior regreso al hogar renovado, además de saber qué hay en cada caja por si durante el tiempo de la reforma necesitas alguno de tus objetos.
Para optimizar el espacio y garantizar la conservación de tus enseres, se recomienda seguir una serie de pautas:
- Desmontar el mobiliario de gran tamaño: retirar patas, baldas y estructuras modulares reduce considerablemente el volumen de carga. Es aconsejable guardar la tornillería y los herrajes en bolsas transparentes fijadas con cinta adhesiva al propio mueble.
- Embalar con materiales adecuados: utilizar plástico de burbujas para proteger esquinas, espejos y cristaleras, y emplear fundas plásticas resistentes para colchones y sofás.
- Aplicar técnicas correctas de empaquetado: distribuir las piezas pesadas en cajas pequeñas para no sobrecargarlas y seguir las pautas adecuadas sobre cómo guardar libros en cajas, procurando colocar los ejemplares en posición horizontal para evitar que las encuadernaciones se deformen durante el tiempo que permanezcan almacenados.
- Etiquetar con claridad: identificar cada caja indicando la estancia a la que pertenece y un breve resumen de su contenido para agilizar la reorganización posterior.
Soluciones de almacenamiento con Trastering para tus reformas en casa
Contar con el respaldo de una solución externa de almacenamiento simplifica de forma notable la logística de cualquier proyecto de remodelación. Trastering pone a disposición de los particulares módulos de almacenamiento limpios, seguros y con acceso directo a pie de vehículo, lo que facilita enormemente la carga y descarga de muebles, electrodomésticos y cajas sin necesidad de realizar esfuerzos innecesarios ni cargar peso por escaleras.
Además, gracias a un horario de acceso amplio de 06:00 a 00:00 los 365 días del año, es posible acudir al módulo en cualquier momento que se necesite recuperar un objeto concreto o reorganizar las pertenencias al ritmo que requiera la obra.